QUADCROSS INDOOR PARIS 2005
la crème de la crème
30 septiembre, 1 y 2 Octubre
Los Campeones de Quad Cross de España, Francia, Holanda, Alemania, Dinamarca, Hungría, Bélgica, Suecia, Inglaterra, Irlanda, Escocia, Italia, y cuatro de los mejores pilotos USA y Canadá, se dieron cita en París para regocijo y disfrute de los asistentes que disfrutaron hasta el extesis del espectáculo.
Coincidiendo con el Salon de las Dos Ruedas de Paris 2005 la revista francesa Quad Passion Magazine organizó el primer Quad Indoor sobre tierras galas. Convirtiéndose así en el espectáculo de este tipo que se organizaba más cerca de nuestro país, situación que supieron aprovechar un pequeño grupo de españoles para acercarse a presenciar una carrera de estas características.
En París se habían citado muchos de los mejores pilotos de Europa y una representación de pilotos americanos. Juntando hasta catorce nacionalidades y un palmarés impresionante con los Campeones de QuadCross y/o Resistencia de los últimos años de España, Francia, Holanda, Alemania, Dinamarca, Hungría, Bélgica, Suecia, Inglaterra, Irlanda, Escocia, Italia, y cuatro de los mejores pilotos USA y Canadá; y pilotos con podium en las mejores carreras del mundo: Pont de Vaux, Le Touquet, Supercross de Montreal, 6 Heures de Angouleme Marsac, 12 Heures de Resistence de Vassiviere, 10 H de Tierarche, 6 H de Bastogne, y un largo etcétera de podium en campeonatos y pruebas de todo el mundo.
Entre ellos se encontraban los españoles Ricardo Escudero con Honda TRX 450R (equipo Honda Escudero), Joan Ullastres y Eduard Ullastres también con Honda TRX450R (equipo Honda Ullastres 2 Temps), Jordi Melich al manillar de un Polaris Predator 500 (equipo Polaris Predator Racing Team) y Manuel Portela con Yamaha YFZ 450S (equipo Yamaha SMD) que supieron conquistar el corazón de los aficionados franceses que abarrotaban el pabellón número seis del salón de exposiciones de París. ¡ Y de qué manera! Pues nuestros corredores pusieron al público en pié en varias ocasiones, provocando el aplauso y el griterío de toda la grada, que se ponía en pie ante los adelantamientos y el pilotaje agresivo de Portela, o la perfección y superioridad de nuestro actual Campeón de España de Quad Cross 2005 Joan Ullastres. Por desgracia Jordi Melich sufrió un accidente en los entrenamientos cronometrados del viernes, que le convirtió en espectador por obligación durante todo el fin de semana, no sin antes intentar recuperar su identidad de piloto en la carrera del sábado.
Entre el resto de la selección de pilotos destacaron, como no podía ser de otra manera, los americanos. Pat Brown y Harol
Goodman los dos con Yamaha YFZ 450S pusieron en apuros a los mejores pilotos Europeos, dominando casi siempre los primeros puestos y ganando en el caso de Goodman el QuadCross Indoor cada día y la inmensa mayoría de las mangas para el equipo español Yamaha SMD en dónde corría.
Del primero al último todos los pilotos han estado brillantes, aunque cabe destacar el trabajo del Inglés John Mitchell, animado por su podium en PDV, y entre la selección de pilotos franceses destacó el trabajo de Jeremie Warnia, que convirtió a su GasGas en el Campeón de la final americana del domingo, Roman Cuprie con Yamaha YFZ que conquistó la final americana del sábado, Cyril Lamet con Honda 450 y una conducción muy rápida, y Pascal de Palma con Predator que se metió al público en el bolsillo también en los descansos acompañando a las animadoras que entretenían los numerosos tiempos muertos.
Y entre las máquinas resulta difícil saber qué quad destacaba sobre el resto, en cuanto a preparación y accesorios, pues del primero al último vimos quad buenos, bonitos y nada baratos. Los Honda negros de Ullastres, el blanco del Yamaha SMD que pilotaba Portela y del Yamaha Motor and CO de Cuprie, el amarillo espectacular del Yamaha Duncan Inglés que dirigía John Mitchell, o del nuevo W-Tec Eraser Holandés, o el rojo Gas Gas armado hasta los dientes de Jeremie Warnia, por nombrar algunos, escondían bajo sus brillantes carrocerías chasis, accesorios y motores muy preparados. Pero un quad destacó por encima del resto por su “mestizaje”, y ese fue el de Pascal Rocherau que acudió a París con un híbrido Polaris-KTM 525 con el que corre en el equipo oficial Polaris France. Un anticipo de lo que muy pronto podríamos ver en los circuitos de todo el mundo y por supuesto suponemos que también en España.
Pero lo que destacó por encima de todo, del circuito, de las máquinas, de la presentación, de la organización, y que incluso destacó por encima
de las sinuosas curvas de las chippen dales , fue el nivel y la preparación de los pilotos. 32 hombres que pertenecen a otro nivel dentro de la competición de quad, entre los que sería muy difícil afirmar quién es el más rápido y preparado, pues un Quad Indoor es puro espectáculo y exhibición, y tendríamos que emplazarlos a un quad cross puro y duro para ver a todos estas estrellas en el terreno al que mejor se adaptan.
No obstante, los 450 metros de cuerda y los 10 metros de ancho del circuito, se habían diseñado para aprovechar al máximo el reducido espacio del pabellón y dieron para mucho. El material arcilloso aguantó perfecto durante todo el fin de semana, sin llegar a producirse polvo, barro, baches, o roderas. Entre manga y manga las máquinas salían a corregir cualquier desperfecto y la pista estuvo perfecta durante todo el fin de semana. Curvas, saltos dobles y triples, dubis y escalones, estudiados para permitir dos trazadas rápidas, que posibilitasen algún que otro adelantamiento. Aunque la parte más importante de cada carrera había sido la salida, el trazado no permitía errores, que en caso de producirse eran aprovechados inmediatamente por los pilotos perseguidores para castigar el fiasco con una o dos posiciones perdidas. Produciéndose en los saltos triples y en los dubis, muchos adelantamientos y cambios de posición que provocaban la ovación y excitación del graderío. El gran nivel de todos los pilotos contribuyó a convertir el Quad Cross Indoor de París en todo un gran espectáculo, con música, luces y un gran ambiente, que dejó al público exhausto y encantado, con ganas de repetir.
La mangas
Los entrenamientos cronometrados se disputaban el viernes por la tarde, de dónde se obtendrían los tiempos y la clasificación para organizar los grupos durante todo el fin de semana. Los tres días con mangas, carreras y clasificaciones independientes en cada jornada, quedaban formados con cuatro parrillas de salida de ocho pilotos cada una, disputando las mangas clasificatorias de la siguiente manera:
Cuatro grupos de los que se clasifican tres pilotos. El resto pasa a dos carreras de repesca de las que saldrán los cuatro pilotos que se juntarán a los 16 elegidos para la semifinal. De las dos mangas semifinales de ocho pilotos cada una, los tres primeros se clasifican directamente, y el resto se enfrentan en una segunda tanda de respesca de la que se obtendrán los dos últimos pilotos para formar la parrilla de ocho quad en la gran final. Al término de todas las mangas y a modo de espectáculo, se añadió una última prueba para los finalistas que consistía en una final al estilo americano. Ésta consiste en tres mangas de tan solo dos vueltas en cada una de las cuales se elimina a los
últimos pilotos, hasta disputar la gran final a cuatro vueltas con los dos únicos pilotos que se han librado de la criba. Un sistema muy peculiar y emocionante que mantiene el interés en todo momento, con varias salidas que aumentan la espectacularidad de la prueba y con una final con dos de los pilotos más rápidos que mantienen el interés hasta el último momento.
Todo este espectáculo y las emociones fuertes vividas durante el fin de semana a punto estuvieron de haberse convertido en una simple ilusión. A falta de unas pocas horas para dar comienzo en Quad Indoor de París, la policía francesa suspendió todas las pruebas argumentando motivos de seguridad. Y aunque es posible que la política y la competencia y rivalidad entre las diferentes empresas organizadoras de este tipo de eventos, fuesen las culpables de tal situación, lo importante fue que una llamada telefónica en el último momento al número adecuado, solucionó los problemas y la organización pudo seguir su curso.
La carrera se presentaba al público como si hubiesen juntado una selección de los mejores pilotos del mundo que venían a enfrentarse a la selección de los mejores pilotos de quad franceses.
El viernes fue la toma de contacto con el Quad Cross Indoor. No solo para medir saltos, afinar las trazadas o apurar las frenadas estudiando el siguiente adelantamiento, sino que fue la toma de contacto con un sistema diferente de hacer carreras. Diferente sobre todo por el trazado del circuito, corto, estrecho, y con continuos saltos y dubis, pero diferente también por el ritmo de mangas y clasificatorias que obliga a cambiar el chip y plantearse las cosas de otra manera. Todos los pilotos tardaron un poco en coger cierto ritmo, pero una vez bien adaptados cumplieron con las expectativas que les demandaba el espectáculo.
Los españoles están repartidos en los cuatro grupos. En la carrera que inaugura el Quad Cross Indoor Escudero se queda atascado con otro piloto, quedando emplazado a la primera repesca. Gana Harold Goodman. En el segundo grupo Portela rueda segundo durante toda la manga tras el piloto USA Pat Brown. Eduard disputará la repesca junto a Escudero, pues se le para el quad y cuando arranca a perdido mucho tiempo. En el tercer grupo Joan Ullastres sale el cuarto y remonta posiciones hasta clasificar en segundo lugar tras la rueda del campeón francés Cuprie. Y en el cuarto grupo gana Jeremie Warnia logrando mantener a raya al inglés Jhon Mitchell.
En el primer grupo de repesca Escudero remonta posiciones hasta el tercero y logra terminar segundo clasificándose para la semifinal. Joan tras una mala salida sube hasta el quinto lugar y aquí termina la carrera para él. El segundo grupo no tiene españoles, y de las dos repescas pasarán a la semifinal Ricardo Escudero, el francés David Bertrand y los jóvenes pilotos Thomas Remacle (Bélgica) y Maximilien Freund (Alemania).
La semifinal se reparte en dos grupos. El primer grupo lo protagoniza Manuel Portela. El gallego sale cuarto y en un salto se toca con un quad pasando al último lugar. La remontada sería espectacular y el público francés anima al piloto gallego en sus adelantamientos. La carrera estaría dominada en todo momento por el americano Harold Goodman, que se clasifica para la final junto al inglés Richard Trodorff y el húgaro Tamas Bedo.
El segundo grupo cuenta con Escudero y Joan Ullastres. El gallego sale tercero y disputa el segundo lugar a Warnia, que persigue al campeón Francés Cuprie. Son momentos intensos con tres pilotos de gran nivel, pero Ricardo se para con problemas para arrancar de nuevo y pasa al último lugar. Mientras Joan recupera posiciones y lugar ahora en tercera posición con John Mitchell al que finalmente no logrará adelantar, quedando los dos pilotos emplazados a la repesca de la semifinal.
Tres españoles en esta repesca. Portela corre detrás de Bertrand en las primeras vueltas. Le sigue Jay Clement y pisando los talones de éste va Ricardo Escudero. Joan Ullastres se ha quedado descolgado, pero continua la lucha por recuperar posiciones. Entre tanto Manuel Portela que ya se ha metido al público francés en el bolsillo, adelanta a su predecesor y domina la carrera en primer lugar. Pero la alegría duraría tan solo hasta que Portela se queda enganchado en el borde de la pista acompañando al resto de españoles entres los últimos ocho puestos de carrera.
La gran final, aunque sin españoles, está muy interesante. Con dos pilotos de la valía de Harold Goodman y Romain Couprie luchando por el podium. La batalla no tiene tregua… sale Couprie delante, atosigado en todo momento por la rueda de Goodman. Es complicado adelantar, pero el mínimo error es aprovechado por el americano para intentarlo. Finalmente lo consigue y se convierte en el ganador del Quad Cross Indoor de París en su primera jornada del viernes.
El podium estaría compuesto por los americanos Harold Goodman y Pat Brown (1ª y 3ª) y el francés Romain Couprie en segunda posición.

El sábado tan solo Joan Ullastres pasará la criba de la primera manga de cada grupo. Jordi Melich intenta disputar las carreras pero la lesión del día anterior se complica con el esfuerzo y desiste tras otra pequeña caída. El resto de españoles se disputan las plazas en la repesca, dónde Eduard dará una lección de pilotaje a su grupo. El pequeño de los Ullastres gana la manga de repesca y pasa junto a su hermano a formar parte del grupo final.
La final está muy interesante. Los dos pilotos españoles darían un espectáculo impresionante, animados por el grupo de españoles que se desgañitaban desde la grada en animar a sus campeones. Harold Goodman corre en primer lugar nada más dar la salida y sería imposible desbancarlo de esa plaza durante toda la manga. Su compatriota Pat Brown le sigue la rueda y los dos americano ruedan rapidísimo delante, con una conducción perfecta y un ritmo diabólico en el que no parecen cansarse. Solo Joan Ullastres es capaz de seguirles a pocos metros, junto con John Mitchell que ha recuperado terreno. En un salto triple Pat rompe una cruceta de su YFZ y queda fuera de carrera, pero para ese momento, Joan Ullastres ha perdido una posición sobre John y se clasifica en tercera posición en la final del sábado, completando un podium compuesto por el estadounidense Harold Goodman, en inglés John Mitchell y el español Joan Ullastres.
Tras la final oficial se realizó la final a la americana. Por desgracia nuestros pilotos fueron los primeros en quedar eliminados de entre los ocho seleccionados. El primero Joan Ullastres por una mala salida de la que no se pudo recuperar, y el siguiente su hermano Eduard tras un accidente en los dubis. Manga tras manga de dos vueltas, dos quad se van quedando fuera y se da una nueva salida. Goodman domina la práctica totalidad de las mangas, hasta que rompe el motor y se retira hacia el box. El inglés Mitchell rompe el eje, y el paso queda libre para que Jeremie Warnia y Romain Cuprie se enfrente a la gran final a cuatro vueltas. Jeremie sale mejor , pero Cuprie sabe adelantarlo en el último momento para convertirse en el ganador de la final americana.
El domingo otra jornada con las pilas cargadas. La cosa empezaría muy bien para los españoles. Joan se había clasificado segundo de grupo y pasaba directo a la semifinal. Ricardo Escudero era tercero y se hacía con otro hueco en la misma carrera. Y Portela que no había logrado clasificarse entre los tres primeros de su grupo, conseguía ganar la repesca y sumarse a sus compañeros. A Eduard no le sonrió la suerte de igual manera y aunque estuvo a punto de “repescar”, su tercer lugar en esa manga le dejó fuera.
En el primer grupo de la semifinal Portela y Joan luchan juntos en cuarto y quinto lugar. El grupo lo dirige Goodman, manteniendo a raya a Cuprie. Joan adelanta a Manuel y este se sale al poco rato quedando en último lugar. En el segundo grupo, otro americano domina la carrera. Pat Brown rueda primero, seguido de Warnia y el campeón irlandés Justin Reid. Escudero habia salido mal y rueda en un sexto lugar insuficiente para entrar en la gran final.
La repesca de la semifinal se realiza con 11 pilotos entre los que se encuentran los tres españoles. Se da la salida y Escudero dirige el grupo, con Portela en segundo lugar y Jay Clement tercero. Pronto Ricardo acusará el gran esfuerzo físico, pues nada más terminar la manga, hubo de colocarse en parrilla de repesca, y se reduce el ritmo dejando irremediablemente que Manuel Portela domine la carrera. Joan Ullastres ha sufrido un golpe en una mala recepción, y se despide de la carrera. Al final Escudero perdería otra plaza con respecto a Jay y serían este último y Portela quienes entrarían en la gran final.
La final estuvo nuevamente muy interesante. Goodman dominaba la fila, seguido de Cuprie, de Mitchell y de Portela. Manuel se engancha con Pat Brown y los dos dejan sitio a Warnia que aprovecha para colocarse cuarto. La puja por el primer puesto esta muy complicada. Romain Cuprie logra adelantar a Goodman y los dos se enzarzan en una lucha sin tregua por el podium con todo el público en pie animando a los corredores. Goodman adelanta de nuevo a Cuprie en las últimas vueltas y muy juntos los dos pilotos entran en meta en esa posición. El tercero sería Mitchell que había defendido esa posición contra Warnia.
En la final americana Portela no puede salir por problemas mecánicos. Goodman sigue ganando mangas, y finalmente será Jeremie Warnia quién se enfrentará a él en la gran final. Dos pilotos de gran nivel, del que se mostraría superior en esta ocasión el de Jeremie Warnia. Goodman comete un error que le deja fuera, y Jeremie gana la final americana.
Todo este espectáculos tendría que haberse adornado con la guinda final que pondría cada día Hugo Arriazu y su BACK FLIP. Pero este salto no pudo exhibirse pues cuando Hugo entrenaba el salto antes de la entrada del público, golpeó el techo del pabellón en el momento más alto del salto cuando piloto y quad se encontraban totalmente invertidos. 9 metros separaban el suelo del techo, que no fueron suficientes para completar esta difícil figura. Por suerte, la caída se saldó con tan solo un esguince que mantendrá a Arriazu unos días de baja, planeando dónde será su próxima actuación. Por ahora solo en Francia se ha visto tal hazaña, pero muy pronto todos los aficionados españoles alucinarán con sus acrobacias.